Tierra de Amigos
Tierra de Amigos

Desde nuestra primera visita de trabajo a Zaragoza quedó clara la fortuna que nos había dado la Providencia.
El primer restaurante del proyecto, el que siempre llevaremos en el corazón, nacería en una tierra de gente hospitalaria y gentil como en pocos lugares se puede encontrar. Desde la disposición del personal de la Expo, pasando por la acogida de los dueños de los restaurantes locales que nos habrían desinteresadamente sus puertas, hasta la gente que nos encontrábamos en la calle y nos dada toda su energía y cariño al enterarse que éramos parte de la delegación del restaurante de Uruguay en la Expo.
Simplemente gracias a Zaragoza y su gente, ustedes nos hicieron estar más convencidos que nunca del propósito último del proyecto. Todo esfuerzo vale la pena para sentirnos integrados como cohabitantes de este planeta y al final poder sentir que nuestras historias son suyas y la de ustedes nuestras.